martes, 19 de marzo de 2013


tres días la pareja de mirlos
y sus dos bebés han okupado nuestro jardín
hemos cerrado puertas y ventanas
trabado la puerta gatera
y ellos han alimentado sin pausa a sus pichones
-sin plumas en las colas y con caras de viejos-
esta mañana, una mañana radiante de primavera
no hemos encontrado rastros de la familia y recuperamos el jardín
el gato lleva una hora buscándolos entre plantas y tiestos
sin poder creer que hayan desaparecido
privándolo de sus placeres de cazador
y envidia sin palabras
el arte de volar.